cuando las estrellas nos señalan,
y la luna se ríe en nuestra cara…
Aun como las risas y los juegos,
aun con los tragos y los amigos…
Mi cabeza se llena de palabras
que no paran de gritarme,
sin que yo sepa que dicen.
Y me pongo a filosofar de la muerte,
de la vida,
de mí, de todo, de nada
y de cada uno, y estando aquí,
me encuentro entre tantos lados.
Y la muerte viene y toca mis ojos,
y mueve mis ideas,
a caricia mi cuerpo
y lo pone placido.
Y las ideas comienzan a volverse
en ideas locas y una realidad insulsa
que veo ante mis ojos.
Y la muerte viene y me toca los ojos
y me quedo dormida.
FF
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