martes, 3 de febrero de 2009

Callada...

Su cuarto era un monstruo oscuro y frío. Donde las noches se volvían largos y gélidos inviernos, o infernales y desoladores veranos. Y en las noches lo atormentaban sin piedad alguna, a él, y sólo a él una manada de seres indescriptibles, seres que le enseñaron a no dormir, sino simplemente a desaparecer dentro de la oscuridad, la noche y el silencio para alejarse de ellos. Y fue dentro de aquel oscuro y temible animal, casi un reptil de sangre pesada y fría, donde a prendí a callar…


FF

No hay comentarios: